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Toma en el Liceo El Palomar
La historia nos ha demostrado que la protesta es una herramienta legítima para visibilizar el descontento social. Sin embargo, no toda forma de protesta es justificable ni válida cuando vulnera los derechos de otros. La toma del Liceo El Palomar en Copiapó, lejos de ser un acto de valentía, es una medida que atenta contra el derecho fundamental de cientos de estudiantes a recibir educación.
Cerrar un establecimiento educacional como medida de presión no es un gesto de madurez, solidaridad o compañerismo, sino una forma de imposición que contradice los valores de una buena convivencia, diálogo y respeto que precisamente la educación busca formar. Aunque los estudiantes expresan demandas que pueden ser legítimas que según la misiva que circula sobre: denuncias de maltrato, despidos arbitrarios o falta de participación, el medio utilizado para visibilizarlas es profundamente equivocado, más aun cuando existien herramientas democráticas y técnicas para dirimir los conflictos, como la Superintendencia de Educación y Tribunales de Justicia.
Al validar tomas como la del Liceo El Palomar, no solo se interrumpe el proceso educativo de todos los alumnos, sino que se envía un peligroso mensaje: que es aceptable vulnerar derechos colectivos para imponer posiciones individuales o grupales. No se construye una sociedad democrática y justa cuando los medios de protesta replican lógicas autoritarias.
Es hora de reflexionar seriamente sobre el tipo de ciudadanía que estamos formando. Defender la educación pública no puede traducirse en paralizarla. Por el contrario, se defiende garantizando espacios de diálogo, participación responsable y, sobre todo, respeto por el derecho a aprender.
La autoridad debe escuchar las demandas, por cierto. Pero también debe hacer valer el principio básico de que la educación es un derecho que no puede ser rehén de ningún conflicto.
Edgardo Araya Rojas Licenciado de la Educación Diplomado en Gestión Estratégica de Instituciones Educacionales. Diplomado Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional
Gastón Soublette
El 24 de Mayo dejó su existencia terrenal el profesor universitario, musicólogo, estudioso de la filosofía oriental y la cultura Mapuche Don Gastón Soublette Asmussen, fue durante cuatro décadas académico de la Universidad Católica.
Profundamente cristiano, vivió de manera ejemplar el mensaje de Jesús, sus clases, conferencias y entrevistas fueron verdaderas lecciones de sabiduría y una permanente invitación a ser mejores personas.
Escribió numerosos libros ,participó en múltiples entrevistas y se realizaron documentales sobre su vida y pensamiento, en el "El Sabio de la Tribu" que fue dirigido por uno de sus antiguos estudiantes, como un homenaje a su maestro, Don Gastón en un lugar que para él tenía mucha importancia realiza sus reflexiones, su apariencia era como de un profeta, larga cabellera, barba blanca y la reflexión profunda y el hablar pausado propio de aquellas personas que han encontrado la paz interior y la transmiten a quienes lo rodean. "Es necesario educar en dos sentidos: como servicio a la comunidad y para formar el carácter del hombre en la virtud y la sabiduría".
Su interés en la cultura mapuche y en la popular se originó a partir de un reto que le hizo Violeta Parra diciéndole que era un pituco que nunca conocería la cultura de su pueblo…el Profesor Soublette tenía gran admiración por la cultura europea ,Violeta Parra hizo que dirigiera su mirada a toda la riqueza cultural que nos rodea…la molestia inicial por el reto después se transformó en la convicción de que la gran artista popular tenía razón y ahí inició un camino que lo llevaría a descubrir muchos aspectos del alma nacional.
Este gran hombre dejó un legado imborrable en quienes fueron sus estudiantes, cuatro décadas de docencia implican centenares de jóvenes que muy atentos escuchaban al maestro que no sólo enseñaba con sus palabras sino que con su vida.
Durante su existencia fue reuniendo una importante colección de artesanías y objetos de culturas originarias, llegó un momento en que se dio cuenta que esta colección sería bueno que la viesen muchas personas y la donó a la Universidad Católica que implementó una sala donde pudiesen estar en exhibición, a la ceremonia asistieron representantes de la cultura Mapuche, académicos y estudiantes de la Universidad, en un hermoso gesto están abrazados el representante de los mapuches, Don Gastón Soublette y el Rector de la Universidad (2015),las culturas tradicionales y la modernidad pueden coexistir en mutuo respeto y el sabio profesor fue un ejemplo viviente de esto.
Don Gastón Soublette obtuvo el premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales el año 2023.
Este gran hombre inició su viaje a la Eternidad el día 24 de Mayo con esa paz interior que lo acompañó en su vida.
Miguel Angel Aguirre, Chañaral
Explotación sexual infantil
Señor director:
La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en Chile es una de las formas más extremas de violencia infantil y un grave problema de derechos humanos. Entre 2022 y 2023, más de 2.100 NNA fueron identificados como víctimas, con un aumento del 29% respecto al año anterior. La mayoría son niñas y adolescentes mujeres entre 14 y 17 años, muchas de ellas expuestas a redes de abuso tanto en entornos físicos como digitales.
Este fenómeno -que va en aumento- se ve facilitado por factores estructurales como la pobreza, la fragmentación familiar, la falta de regulación tecnológica y la violencia de género. A pesar de avances legislativos como la Ley 21.522, que tipifica nuevos delitos y agrava penas por explotación sexual infantil, la brecha entre la ley y la realidad sigue siendo profunda, ya que solo el 4% de las causas judiciales por ESNNA digital logró una condena en 2023.
En el marco del Día Nacional de la Lucha contra la Explotación Sexual Infantil, urge una respuesta estatal decidida, con políticas públicas que prioricen la prevención, la detección temprana, la protección efectiva de las víctimas y el acceso real a la justicia. Pero también se requiere una sociedad comprometida, que proteja activamente a todos los niños y niñas a su alrededor y denuncie toda forma de abuso, incluso cuando no nos afecte directamente. La niñez necesita algo más que buenas intenciones: necesita voluntad política, inversión y un entorno seguro que garantice su derecho a vivir libres de violencia.
Andrés Flores Retamal, especialista técnico en niñez, World Vision Chile