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FARC: liberación es un gesto de "buena voluntad"

desenlace. El Comité Internacional de la Cruz Roja ya tenía el pase para proceder al rescate de los plagiados.

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Uno de los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), "Pablo Catatumbo", aseguró ayer que la liberación del general de Ejército Rubén Alzate, y de otras cuatro personas, es un gesto de "buena voluntad" de la guerrilla e indicó que quedarán libres "lo más pronto posible".

La futura liberación de Alzate "es un gesto de buena voluntad, es una contribución de las FARC a generar un buen ambiente que permita ir aclimatando las condiciones para que podamos adelantar estas conversaciones más tranquilamente", sostuvo Catatumbo en una entrevista con la emisora colombiana RCN.

La noche del miércoles, desde La Habana, los voceros de los países garantes del diálogo de paz entre el Gobierno colombiano y el grupo rebelde -Cuba y Noruega- anunciaron que Alzate, tres militares y una abogada serían puestos en libertad "a la mayor brevedad" luego de que las partes negociadoras llegaran a un acuerdo.

"Catatumbo", alias de Jorge Torres Victoria, dio a entender que la liberación puede ser compleja porque Alzate está en Colombia junto con los guerrilleros que lo capturaron. "Los tiempos de Colombia son distintos a los tiempos de La Habana", sostuvo citado por la agencia AP.

Para el jefe rebelde no se trata de un secuestro, sino de una "captura", porque el general estaba "en su teatro de operaciones" en el Departamento de Chocó (oeste colombiano).

El Comité Internacional de la Cruz Roja explicó ayer que para el operativo de liberación "se tomará el tiempo que sea necesario" porque "todavía no hay información nueva ni cuándo va ser".

Según la agencia EFE, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) estaba a la espera ayer de las garantías de seguridad para iniciar el operativo de liberación de los cinco secuestrados por las FARC.

El CICR recibió "luz verde" para su intervención a través de los representantes de Cuba y Noruega.

"Pablo Catatumbo" aseguró que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no pactaron ningún beneficio a cambio de liberar a los cinco secuestrados.

Por el secuestro del general, el Presidente Juan Manuel Santos decretó la suspensión de los diálogos de paz, que el miércoles cumplieron dos años en medio de la peor crisis desde el inicio de las conversaciones. Tras reiterar su deseo de retomar las negociaciones, "Catatumbo" pidió cautela a la hora de establecer una fecha para firmar la paz, que Bogotá confía en alcanzar en 2015.

"Depende que seamos capaces de derrotar a los sectores militaristas que solo ven en la vía militar la solución a nuestros problemas", afirmó.

Alzate, el oficial de más alto rango capturado por las FARC, encabeza la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, integrada por 2.500 militares para combatir la guerrilla, el narcotráfico y la minería ilegal. Las condiciones de su captura, cuando visitaba de civil el caserío de Las Mercedes, son confusas. Mientras el Ministerio de Defensa afirma que un grupo de guerrilleros armados lo abordó, pobladores aseguran que presenciaron una retención sin violencia.

Israel ordena la destrucción de las casas de los atacantes de la sinagoga que dejó 5 muertos

polémica. El Gobierno israelí autorizó la demolición de varias viviendas.
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El Gobierno israelí ordenó ayer la destrucción de las casas de los dos palestinos que el martes mataron a cinco judíos en una sinagoga de Jerusalén, pese a que la Unión Europea y Estados Unidos le pidieron que no lo hiciera por entender que genera más resentimiento.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio también luz verde a que se derriben las viviendas familiares de otros dos palestinos.

Se trata del conductor suicida que hace dos semanas mató a dos israelíes en un intento de atropello masivo en un paradero de tranvía y del presunto pistolero palestino que en octubre trató de asesinar a tiros al rabino ultranacionalista Yehuda Glick, que se recupera en el hospital.

Excavadoras israelíes acabaron ayer con la residencia en el barrio de Silwan, en Jerusalén Este, de Abdel Rahman Shaludi, un joven palestino que mató a un bebé israelí y una ciudadana ecuatoriana en octubre, en otro intento de atropello masivo en una estación de tranvía en la antigua línea verde que divide la ciudad.

Según la agencia EFE, la política de destrucción de casas fue habitual en tiempos de la segunda Intifada, pero se interrumpió hace apenas un año debido a la polémica sobre su legalidad y las dudas de su eficiencia como arma disuasoria.

Sin embargo, fue recuperada por la alianza de Gobierno derechista y ultranacionalista de Netanyahu, con apoyo de la Fiscalía General del Estado.

El fiscal general del Estado, Yehuda Weinstein, aseguró que no existen impedimentos legales las demoliciones.