Usted está en : Portada: Editorial
Viernes 7 de mayo de 2010
Mes del Patrimonio

Atacama comenzó a vivir el mes del patrimonio. Hay que recordar que Chile fijó por Decreto Supremo de Educación N° 91 de 1999, el 17 de abril de cada año como Día del Patrimonio Cultural de Chile. Sin embargo, en el año 2000 este decreto se derogó, para establecer el último domingo del mes de mayo como fecha de la celebración, de acuerdo al D. E. N° 252 del 02 de mayo de 2000. Es esta norma la que ha establecido este festejo y principalmente, el reconocimiento al patrimonio nacional.

Con mayor o menor entusiasmo, nuestro país ha realizado diversas actividades destinadas a celebrar nuestro patrimonio, que encuentran su momento más importante y masivo cuando a fin de mes se abren los museos y muchos monumentos nacionales para que sean visitados por la población. Casas históricas, palacios, inmuebles y otros edificios se abren a la comunidad para que sean visitados y considerados de acuerdo a la relevancia que tienen en nuestra historia.

En este sentido, nuestra región tiene nuevamente una gran oportunidad para seguir con el trabajo de relevar su patrimonio. No se pueden desconocer esfuerzos como la reparación de las estatuas de la Plaza de Armas, las que retornarán a Copiapó precisamente este mes. O el anuncio hecho por el municipio en torno a la recuperación del Mineral de Chañarcillo, o los trabajos realizados en la Iglesia de Freirina y la lenta recuperación de la Estación de Ferrocarriles de Copiapó.

Sin embargo, no se puede dejar atrás también todo aquello que aún espera por un mejor futuro y una mayor consideración, si hablamos de patrimonio. Muchos monumentos copiapinos y atacameños permanecen en malas condiciones y necesitan una mayor atención.

Es por eso que en este mes se espera que el acceso sea el más amplio a todo nuestro patrimonio. El conocer su estado, su realidad, su situación, debe llevarnos a reflexionar respecto a su presente y su futuro. Y por eso, son dignas las actividades que se están realizando en los museos de la región y particularmente en el Museo Regional, cuya apertura e interés por difundir su labor, debe mantenerse como una constante.