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Sábado 23 de mayo de 2009
José Vásquez, la historia viviente del "Luis Valenzuela"
Hace 64 años, y tras un cuestionamiento del intendente Albino Pezoa, el ex dirigente nacido en Caldera, junto a Rodolfo Strauss se abocaron a la tarea de comprar un terreno para construir un estadio para Copiapó. Casi medio siglo después de ser inaugurado y a pocos días de su derrumbe, junto a Diario Atacama recordó los primeros pasos, se emocionó y dejó en claro que quiere ver el nuevo recinto.

Hacía nueve años que José Vásquez Zamora no pisaba el suelo del estadio "Luis Valenzuela Hermosilla". El mismo que, junto a Rodolfo Strauss, adquirió en 50 pesos el metro cuadrado a la familia Revello, propietarios del terreno hasta fines de la década del 40. Estar parado en el acceso principal, ver la misma estructura, no deja de emocionar al ex dirigente. Las lágrimas en sus cansados ojos afloran de inmediato. "Me vienen tantos recuerdos, tantas veces que estuve aquí. Cuando lo estaban construyendo me daba tres vueltas todos los días para inspeccionar cómo iba todo. Me venía a pie desde la Universidad Técnica del Estado hasta acá, derechito por Chañarcillo. Son los mismos muros, no ha cambiado nada (...)"

"Pepe" Vásquez junto a Mario Ardiles, son los únicos sobrevivientes de aquella directiva del Consejo Local de Deportes de Copiapó, que se propuso contar con un estadio para la práctica del fútbol. "El intendente Albino Pezoa nos dijo un día que cómo era posible que la ciudad no tuviera un estadio. De ahí comenzamos las gestiones. Eso fue más menos en 1945, es decir, nosotros empezamos quince años antes con los trámites. Había una necesidad de contar con un recinto donde practica deporte. Nos demoramos casi una década en concretarlo, ya que hubo que ir a hablar con los ministros y parlamentarios de esa época", cuenta este directivo nacido en Caldera y que este lunes cumple 94 años.

¿Porqué ese terreno y no otro en la ciudad? Vásquez lo aclara y repasa una anécdota. "Era el único que tenía las dimensiones que nosotros pretendíamos para el estadio. Lamentablemente, Rodolfo Strauss se equivocó al comienzo ya que compró las tierras de mar a cordillera, y después la Dirección de Deportes del Estado nos aclaró que así no se podía construir ya que el sol molestaba a los arqueros".

Fue el arquitecto y atleta Mario Recordón, el llamado "Tigre de Osorno", quien sacó del error a Strauss, lo que motivó un nuevo viaje de Vásquez Zamora a Santiago para conseguir nuevos recursos y adquirir el paño necesario para invertir el sentido del futuro recinto.

"Apenas vio el estadio nos dijo que así no se podía, que deben estar ubicados de sur a norte. Por eso de inmediato comenzamos a ver cómo comprábamos lo que faltaba de tierra, y que era mucho mayor que lo que teníamos. Fueron 50 pesos por metro cuadrado que le pagamos a los hermanos Revello (N. de la R.: En aquel tiempo era portero del club amateur Victoria Royal de Copiapó) Era un predio enorme, ellos sólo sembraban verduras en esas tierras", cuenta el dirigente.

El que fuera profesor de la Escuela Normal y por 22 años integrante del extinto Colodep copiapino, señala que el "Luis Valenzuela Hermosilla" fue edificado por etapas, y no de una vez, lo que tardó casi diez años. "Partimos a inicios de los 50', es que nos llegaban platas por 50 millones o 30 millones por vez, eso hizo que fuera muy lenta su construcción. Lo que puedo asegurar es que jamás vimos un solo peso de lo que llegaba a la dirección provincial de arquitectura, nunca pasó dinero por mis manos o de los demás directivos. Lo único que hacía yo era conseguir las platas. Me preguntaban: '¿Cuáles son las necesidades del estadio?' Lo elemental era contar con agua potable, alcantarillado, servicios higiénicos, eso fue lo primero que les pedí".

Lo vivido hace casi medio siglo sigue aflorando en la memoria de "Pepe" Vásquez. "Fuimos con Luis Carpanetti que era presidente del consejo, a pedir el Campeonato Nacional Juvenil a Santiago, pero además necesitábamos más recursos para terminar el estadio y contar con iluminación artificial. Por ahí me dijeron que en Valdivia habían focos y me los conseguí. Las otras dos pertenecían al aeródromo que estaba ubicado aquel tiempo donde se ubica ahora el regimiento. Me acuerdo que hablé con la comandancia, y no me colocaron ningún inconveniente. Así que las desarmamos y las trajimos en camión hasta acá. Las otras dos fuimos a buscarlas a Ovalle, fue un trabajo tremendo, y qué decir de la madera que se trajo desde el sur".

Para realizar aquel Nacional, Vásquez cuenta que la asociación de fútbol que presidía Carpanetti y el Colodep juntaron 150 mil pesos, cada institución puso el 50 por ciento y con eso financiaron el evento. "No nos fue bien en la cancha, pero en la rendición de cuentas me terminaron devolviendo el dinero que habíamos puesto".

Incluso tiene una hipótesis respecto al porqué siempre ha costado tanto mantener césped en el deteriorado campo de juego. "Cuando empezaron los trabajos, metieron unas máquinas enormes e hicieron un tremendo hoyo. Ese fue el peor error, ya que la tierra vegetal que había la sacaron y la colocaron para hacer una base para los asientos. Por eso nunca se ha podido tener un pasto en buenas condiciones, ya que no está sobre tierra fértil".

Reconocido buen lector, asombra saber que está al tanto de lo que está ocurriendo con el estadio que inauguró en 1960.

"Yo trabajé en mi tiempo para tener un estadio para 20 mil personas, y hace poco el alcalde Maglio Cicardini me dijo que iba a ser para 15 mil. Con los 8 mil que pretenden ahora, de aquí a un par de años se va a hacer chico otra vez, ya que la ciudad está creciendo mucho".

Del día de inauguración, este longevo ex deportista y timonel dirigencial, asegura que la oficial es la de 1960, cuando estuvo presente el mismísimo Luis Valenzuela Hermosilla, quien había sido entre 1939 y 1955 el primer presidente chileno de la ConfederaciónSudamericana de Fútbol. "Este estadio tuvo como tres inauguraciones. Una la hizo Ricardo Jara cuando fue gobernador, hizo una actividad aquí y lo inauguró. Eso no fue válido, ya que el evento oficial debíamos hacerlo nosotros, el consejo local que es el dueño del recinto. La que vale es la de 1960, cuando traje a Luis Valenzuela Hermosilla, y en vida, le hice un homenaje para un hombre que hizo muchísimo por el deporte de Copiapó. El trajo el fútbol y las primeras pelotas oficiales, ya que hasta la primera vez que llegó se jugaba con vejigas de toro, por eso que fue un pionero en la región".

Al ser consultado por un rebautizo del nuevo recinto, Vásquez es claro y tajante.

"Sería injusto que le cambiaran nombre algún día. No quiero que ocurra lo mismo que al gimnasio que recordó por tanto tiempo al copiapino Erasmo Hidalgo Varas. Lo derrumbaron y desapareció lo que él hizo por la ciudad".

Junto con señalar que le habría gustado ser parte de la comisión que está debatiendo sobre la construcción del nuevo estadio, Vásquez lanzó un nuevo sueño.

"Me gustaría estar en la inauguración del nuevo estadio, eso sí, si es que no me voy antes de este mundo. Aunque mi objetivo es llegar a los cien años, asícomo estoy ahora, lúcido, contento, acompañado siempre de mi mujer. Pretendo estar aquí sentado en esa ceremonia".