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Lunes 3 de noviembre de 2008
El hombre que "domesticó" al sol y el viento

jose astudillo gomez

jastudillo@mercurioantofagasta.cl

Orlayer Alcayaga Mallea nació en Pedro de Valdivia y hasta los 9 años de edad tuvo al desierto como su patio de juegos.

Sus ojos se acostumbraron al abrasador impacto del sol y, en más de alguna oportunidad, debió afirmarse cuando en su recorrido hacia la escuela el viento intentó lanzarlo al suelo. Su curiosidad resultaba infinita y siempre estuvo presente en cada uno de sus desplazamientos.

Esas inquietudes más su insaciable deseo por aprender acompañaron luego su peregrinar por liceos y universidades. A lo anterior, se sumó la tenacidad y empeño puesto para obtener de tales recursos -sol y viento- las posibilidades energéticas que hoy son motivo de preocupación mundial.

identidad

Le correspondió impartir clases en centros de educación superior donde formó equipos de trabajo. Lideró muchas acciones y, en la esfera oficial, asumió responsabilidades como secretario regional ministerial de Minería bajo la administración del ex intendente Blas Espinoza.

Sin embargo, este docente y científico nortino, también es un observador atento de lo que acontece con Antofagasta, ciudad a la que hizo suya y a la cual entrega sus desvelos y fuerzas durante cada jornada.

¿Cuál es la ciudad que recuerda de sus años mozos?

- En mi juventud, las preocupaciones iban por el lado de dar un par de vueltas a la plaza y practicar mucho deporte. Las casas estaban construidas de madera y, por esta razón, los incendios resultaban un espectáculo terrible donde la falta de agua convertía esas situaciones en tragedias…

¿Cómo la ve hoy?

- Encuentro que la gente vive muy bien porque tiene agua, luz, alcantarillado y, en más de algún caso, dispone de un automóvil para trasladarse.

¿Qué nos falta para hacer la ciudad más grande y exitosa?

- Primero, pienso que debe ser más grande "la antofagastinidad". Es decir, sentirse dueño de este territorio y luchar por su desarrollo. En especial, de las poblaciones y también del centro.

energia

¿Usted cree que somos "derrochadores" de energía?

- Totalmente. Somos derrochadores de la energía cara, aquella que tenemos que pagar. Deberíamos, en cambio, ser aprovechadores de la energía solar o eólica (viento) en nuestras casas.

¿Por qué no hemos podido dar ese salto hacia ese escenario?

- Porque tenemos un estigma. Hay algo que realmente en nuestra educación social, colectiva y económica no ha entregado la suficiente fuerza para darse cuenta de lo que ello significa.

JOVENES

¿Hemos desarrollado el espíritu o afán por la investigación en los jóvenes?

- Como educador le puedo responder que sí y esto queda de manifiesto en las ferias científicas o muestras que tienen lugar tanto en Antofagasta como en otras localidades hasta donde acuden nuestros estudiantes. Me correspondió participar como jurado en la Séptima Feria Juvenil de Ciencia y Medio Ambiente realizada en la Universidad Católica del Norte. Allí se presentaron muchos trabajos y el 95% de ellos estaban relacionados con energía solar o eólica.

¿Qué define por esencia a un científico?

- Un científico se define porque posee un gran sentido de observación y un gran amor por el estudio y cariño por la sociedad.